“Aspectos geográficos y sociales del Reino de Saúl”

Dr. Raúl Duarte



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1.- Planteamiento del problema

La cuestión del inicio de la realeza en Israel ha tomado un sesgo secundario a favor de la primacía del reinado de David Salomón. A todos es conocida la polémica de los maximalistas y minimalistas . Se ha enfrascado esta tendencia, entre otros puntos, con la cuestión de un reinado muy insignificante de David y Salomón y con la afirmación de que, en realidad, un reino del sur sólo se ha dado en el siglo octavo antes de Cristo .

Los inicios del reinado de Israel tienen una doble fuente, arqueológica y literaria. Últimamente se le ha dado mucha importancia al método literario, dejando en segundo  o tercer puesto al método histórico crítico y a la tendencia histórica del tratamiento de la Biblia.  Se  favorece el método literario, ya sea la crítica retórica o la crítica narrativa, amén de otros métodos, derivados de la postura del lector que interviene activamente en la interpretación del texto.

Como punto de partida está el texto, que debe estar sujeto a una cerrada crítica literaria, para ver qué quiere comunicar y qué no.

 

 

2.- Origen del reinado: 1 Sam 8-12

 

El libro  primero de Samuel ha sido editado tarde. Dista mucho del tiempo al que se refiere. Se puede asignar  una fecha que sea después del destierro babilónico, dado que participa de la misma edición final del segundo libro de los Reyes. Y este libro cuenta episodios que se llevaron a cabo después del destierro (2 Re 25,22-30). Sin embargo, el autor ha tomado elementos preyacientes, que tenían una edad anterior. Se puede hablar que ya existían grandes narraciones conjuntadas. En el libro primero de Samuel se puede hablar, grosso modo, del relato de Elí, de la leyenda del arca, de relatos del juez Samuel y del rey Saúl, de la ascensión de David al trono y de la sucesión al trono de David.

Se conservaban unos relatos y leyendas populares que giraban entorno al origen del reinado y del primer rey. Se tenía el viejo relato del inicio o cambio de la judicatura en una judicatura permanente, fruto de la manifestación de la presencia del espíritu de Dios en Saúl después de una acción guerrera de liberación(1 Sam 11*).Se conservó un resumen de su reinado y de los esfuerzos por extender la influencia de su grupo en el valle del Jordán y en la llanura de Jezrael para unirse con el grupo que se encontraba al otro lado del Jordán, al noreste, en la parte así llamada Galaad, que en algunas divisiones geográficas se va a adjudicar indistintamente a Manasés o a Maquir. Este primer rey empezó la realeza sin mayores pretensiones. Con todo, de acuerdo a las tradiciones más antiguas, su acción es permanente, su autoridad se extiende más allá del grupo o clan a que pertenece, su puesto es de por vida y la necesidad externa apuntada, es el peligro filisteo.

En realidad, el interés por el primer rey de Israel, de parte de los que confeccionaron la así llamada obra deuteronomística,  fue mínimo, se redujo a lo esencial. Lo que les/le interesó fue  el hecho David y su significado. Dado que éste fue el fundador de la dinastía de los reyes jerosolimitanos, éstos se encargaron de conservar el recuerdo de su fundador.

 

3.- La historia de la ascensión al trono

Este relato (la así llamada Historia de la ascensión al trono) que fundamentalmente prevacía al editor final de los libros de Samuel después del exilio, tenía a su vez una historia anterior. Constaba de dos relatos relacionados con David: uno que se ocupaba de David y sus relaciones con Jonatán. Langlamet   ha llamado a este documento “Libro de Jonatán” El otro se ocupaba específicamente del personaje David. y Langlamet lo llama “David el hijo de Jesé”, basándose fundamentalmente en el interés por Jonatán en 1 Sam 22-26 y por la ascensión de David al reinado en 1 Sam 27-1 Sam 1. El autor de la Historia de la ascensión al trono (HAT) fundamentalmente ha tomado estas dos partes y les ha dado una unidad. Este autor es el mismo que había compuesto la Historia de la sucesión al trono (HST) en varios tiempos .

Como decía, la figura y el reino de Saúl son vistos por el autor de la HAT y por sus fuentes, como un personaje sombra o contraste, que sirve para iluminar la figura de David. Como me voy a ocupar de la geografía y ciertos aspectos sociales del reino de Saúl, tomaré los datos trasmitidos por estos autores pre-HAT. En los dos documentos que preyacen a esta obra, el rey aparece actuando en tres grandes regiones: en la región del sur de lo que va a ser el reino de Israel: los territorios asignados a Benjamín y Efraín; la región adyacente a los montes de Gilboé, es decir, Manasés y el valle del Jordán  y la parte sur de Judá, la parte desértica. Quiere decir que estas eran las regiones donde pretendía Saúl ejercer su soberanía.

Saúl es de Geba (1 Sam 9, 1s.). Anda tras unas burras en la región cercana, en Salisá. Habla de su gira por la sierra de Efraín y la región de Benjamín. Algunos han opinado que este Geba no es otro que Gabaón, donde se encontraba un santuario  y una ciudad muy importante, aliada con los grupos benjaminitas . Esta ciudad tuvo que ver con Saúl y parece que fue tratada mal por el primer rey. Sus habitantes guardaron el recuerdo del intento de Saúl, de echarlos de su ciudad(2 Sam 21,1-14). Se entiende, Saúl intentó ocupar esta ciudad que era una fortaleza y ciudad muy importante en esta región de Benjamín. Se ve que no lo logró Saúl del todo, pero sí tuvo bajo su dominio esta ciudad, desde la que se ve Jerusalén y la Shefela. O sea, los inicios de este cacicazgo, como se le denomina por los minimalistas, estarían en esta región rica en agricultura, que va a alimentar después a Judá. Esta región se ampliaba a Efraín, que tenía su primer centro en la fértil llanura de Siló. Esta parte fue la primera que se unió en un reinado que iba más allá de la extensión de las reinos cananeos. Estos abarcaban una ciudad y su valle cercano.

En el norte, estaba la región de Manasés, o sea, la región boscosa que se extiende de los montes de Gilboé hacia el Jordán y se va hacia el este, que es de donde parece que vino la inmigración a la parte central de la Cisjordania a finales del siglo XII. En esta parte va a morir Saúl, en su intento por apoderarse de la ciudad fuerte de Bet-Shan y con esto, de la rica llanura de Jezrael, que estaba en manos egipcias, bajo cuidado filisteo. Al aumentar la población, aumentaron los pueblos y, sobre todo, las ciudades se engrosaron. Se desforestó la parte oeste de la región de Efraín para ser habitada. Esta parte noroeste  de Cisjordania era importante para el recién inaugurado reino, porque estaba en las orillas de la rica región del valle del Jordán, donde se encontraba el cobre, que en esos momentos era importante para el reciente reino. El cobre era imprescindible para el comercio. Además, para la agricultura este valle es riquísimo, como se puede ver todavía el día de hoy.

Saúl se va a ver obligado a defender este enclave, ante la amenaza filistea de ocupar esta parte, dada la falta, probablemente, de cobre en la región palestina,  y por interés del alimento proporcionado por esta región. Saúl defiende con dos pinzas esta región. Una es capitaneada por él, como se deja ver por el brevísimo relato, más que relato, noticia de 1 Sam 31,1-7. El rey y sus hijos se concentraron en lo más duro, en el ataque a Bet-Shan, la fortaleza más importante de los egipcios, protegida por los filisteos. Su batalla fue del tipo de guerrillas, pues atrajeron a los filisteos hacia la montaña, dada la incapacidad del ejército israelita, formado por campesinos, de pelear en la llanura contra un ejército bien formado, que contaba con los famosos carros. Esta batalla en la montaña fue perdida por Saúl. La otra pinza estaba comandada por el general Abner y parte del ejército de Saúl. Este defendía la entrada a esta parte del valle del Jordán. Probablemente lo haría en la ciudad de Rejov. Hoy se esta excavando este tel y está dando resultados admirables. Toda la parte este no se perdió en esos momentos, pues siguió en manos israelitas, como se puede ver por la extensión  del reino de Ishbaal(2 Sam 2,9-10): abarca Efraín y Benjamín, más la región de Galaad, la región de los de Asher y de Jezrael. En esos días, el reino de Saúl, no logró abarcar la región de Galilea, ni la llanura de Jezrael.

En el sur en esta época de Saúl había poca población y grupos tribales se movían de un lado par otro y el peligro de razías era constante. Era una región inestable que todavía no se conjuntaba. Saúl anduvo, por las noticias que quedan en el “Libro de Jonatán”, de correrías  tras David, quien es visto como un forajido que amenaza las tierras del reino, es decir,  las que estaban situadas en los límites con Benjamín. Esta región poco a poco va a conjuntarse y en el siglo décimo va a unificarse bajo David.

4.- Confirmación arqueológica

En el siglo noveno y octavo a.C., Fenicia dominó la economía del mundo mediterráneo. En la periferia van naciendo los estados (constituidos como reinos), quienes importan de la costa la escritura, instrumentos algunas veces, cierta legitimidad vía matrimonios y objetos de lujo para la elite. En esta época hay estados establecidos en la vecindad de Fenicia: Aram-Damasco e Israel. Al final de esta centuria, se añaden los estados de Amón y Moab (Inscripción de la ciudadela de Amán y la estela de Mesha). Judá, según algunos, tomaría el rango de estado en la segunda parte del siglo VIII.

Fenicia es la dominante hacia el 850. Jerusalén sería la sede de un rey vasallo del Israel omnrida . El sur de Judá sería la base del poder de David y aquí lo ejercería.

¿Qué fue lo que hizo a Fenicia fuerte? Fenicia controlaba el comercio marítimo, por lo mismo, el abastecimiento de cobre que venía de Chipre. Operaría en todo el mediterráneo el consorcio económico Chipre-Fenicia, mientras  no se tuvo la explotación de las minas de la Aravah.

La Biblia dice que durante los reinados de los dos primeros reyes, Saúl y David, los que llevaba la voz cantante eran los filisteos, no Fenicia.

La pregunta que se pone es si había en el siglo X las estructuras económicas que suponen la existencia del reinado de Saúl y David. En base al dominio de Fenicia, algunos se van por la negativa. Pero hay que irse con cuidado. La evidencia arqueológica de Ecrón dice que hay una ciudad floreciente en el Fierro I y, en cambio, en los siglos IX y VIII tiene una instalación insignificante, durante el periodo de la ascendencia fenicia y de nuevo es una metrópolis en el siglo VIII bajo el dominio asirio .  Quiere decir que a este sistema chipriota le precedió y le siguió otro. La producción de cobre en Feinan en la Aravah fue alta en el Fierro I y reapareció  en el siglo séptimo. Asiria se surtió de otra parte de ese material, pues no podía competir con los fenicios en el mercado libre . Así como Fenicia tuvo el poder en el siglo noveno y octavo, así los filisteos lo tuvieron en el siglo XI y final del octavo y principios del séptimo. En el siglo XII y XI se rompió el mercado marítimo y entonces se  suplantó el cobre chiprio-fenicio por el de la Aravah. Se tuvo pues, un mercado interno de este material. Este material chipriota se ve por las costas palestinas durante los siglos XIII y XII; pero en el siglo XI y X decrece. Hay ausencia de este material y entonces se tiene la extracción interna,  en el valle del Jordán.  Tanto en la Aravah como en la hendidura de este valle que va desde la parte sur del lago de Genezaret hasta lugares cercanos a Dan, se tiene la extracción de este metal con que se provee la región. Habrá que esperar hasta el siglo IX, para que la potencia fenicia regrese con su distribución.

Por la Biblia y por la arqueología sabemos que la presencia de los filisteos es dominante en el siglo XII y XI, o sea en el Fierro I. Se tiene la influencia del centro a la periferia. Esta ausencia de intensidad del cobre se ve en el comercio observado por el egipcio Unamun en lo 1050. En el siglo X o principios del XI es pensable un reino que no esté dependiendo de los filisteos totalmente. Estos, con todo, tratan de dominar, por medio de fortalezas y enclaves la parte montañosa y los valles. En el siglo noveno, ya no es factible el nacimiento del reinado y, menos, el surgimiento de David como rey, con cierta independencia del centro del poder que estaría en las costas fenicias.

Todo esto está de acuerdo con la imagen que dejan las tradiciones antiguas sobre el origen del reinado y  la extensión del reinado de Saúl .    

 

5.- Destrucción y repoblación en la montaña Cisjordania

Se ha notado entre los arqueólogos e investigadores un fenómeno curioso: sabemos que al principio de la Edad I de Fierro se tiene una instalación de mucha gente en pequeños poblados, verdaderos ranchos de 70 a 150 personas, que pululan en la parte central de Cisjordania. Pues bien, en la transición del Fierro I al Fierro II se tiene un abandono por destrucción o deserción de muchos sitios del Fierro I. Hay varias explicaciones de este fenómeno. Para Gal se debe a que instalaciones fortificadas se convirtieron en un modelo durante el Fierro II. Dever opina que este abandono fue en el siglo X… Además, ninguno de estos lugares excavados del Fierro I en la parte alta, continuaron existiendo como sitios rurales en el Fierro II. Muchos de éstos fueron destruidos o abandonos, mientras que otros pueblos se convirtieron en pueblos grandes, con el resultado de que en el siglo X el modelo anterior que consistía en pequeños poblados, casi cesó de existir. Un examen de las instalaciones rurales del Fierro II revela que la mayoría de éstas fueron establecidas sólo durante el siglo noveno o séptimo.

En Galilea, Gal dice que por  exploraciones de superficie, se ve que más de la mitad de los sitios del Fierro I no existen durante el siglo décimo y más del 70 % fechados en esta centuria, son nuevos. Habrá que añadir que cuando se han excavado los sitios, entonces se ve que fueron  abandonados.

En Judá, en la mayoría de los sitios, difieren las  exploraciones de las excavaciones. Las instalaciones del Fierro II  excavadas en esta región se establecieron sólo en el Fierro II. Los sitios excavados muestran un vacío en el siglo décimo.

 En Samaria había una lista de 130 sitios en el Fierro I, más de cien sitios del temprano Fierro II, pero  cerca de 240 sitios en el tardío Fierro II, y sugieren varios arqueólogos que hubo un mengua en el. paso del Fierro I al Fierro II.. Es difícil sacar conclusiones seguras, pero se ve la tendencia. No basta la exploración, sino oque se debe pasar a la excavación. En el sur de Samaria sí se da el abandono de los pequeños pueblos al pasar Del Fierro I  al II.

Explicaciones:

Una explicación es la nomadización, que ha ocurrido en otras partes. Sólo que no sabemos en el siglo X de una causa posible que haya obligado a esta nomadización. Según otros, incentivos económicos llevarían al abandono de los sitios de la región montañosa para irse a los valles o partes bajas, donde se pudiera producir más. No hay una causa o dato que lo explique. Ni una causa ecológica, como pudiera ser  el asolvamiento o causas climáticas, como pudo ser el cambio de agua o que ésta se haya echado a perder. Pero no hay un hecho que explique la cantidad y que sea en todos esos lugares.

Problemas de inseguridad sí pudieron obligar a todos a irse: a irse o construir instalaciones más fuertes,  más seguras. Sí es plausible que problemas de seguridad hayan motivado el fenómeno. Este fue el catalizador para la formación del estado y el establecimiento de la monarquía. Así la urbanización empezada en el Fierro I se continuó en el Fierro II.

La nueva monarquía pudo establecer esta politica de reinstalación o instalación forzada. Las reinstalaciones se han impuesto a través de la historia por gobiernos centrales. Motivos económicos o políticos, han llevado a esto en la antigüedad. Por este camino se puede explicar el fenómeno. Los problemas de seguridad causados por el pleito con otros grupos llevó a la concentración gradual de la población en centros regionales. Así se pasó  de pueblitos a pueblos grandes y luego a ciudades. Esto fue consecuencia  del establecimiento de la monarquía y del estado. Así coincide el fenómeno anterior  y  esta explicación, con lo que dicen las fuentes bíblicas. Después con la monarquía se continuó este proceso.

La evidencia arqueológica se explica mejor si se pone la causa del abandono de los sitios rurales y la creación de poblaciones amplias  en el paso del FierroI al FierroII, en lo que dicen las tradiciones bíblicas: la llegada del reino de Saúl. El dominio filisteo fue, como dice Jue y 1 Sam, la causa externa que orilló al nacimiento del reinado entre los que habitaban la región montañosa de Cisjordania. Esta presión externa fue conjugada con la presión interna de búsqueda de seguridad para evitar el pleito que había de tribu contra tribu  por límites. Este desarrollo llevará a que nazcan nuevos pueblos más amplios. La formación del estado fue acompañada por la expansión a otras regiones del país. Esta extensión del reino de Saúl por las regiones apuntadas antes, corresponde con lo que, grosso modo, no en detalles, nos dicen los descubrimientos arqueológicos recientes.

.- La casa de tres o cuatro cuartos

Desde 1955 Yeivin habló del fenómeno de la casa de cuatro cuartos, adscribiéndola a los recién llegados a la montaña en el siglo XII, que para él eran los israelitas. Más delante Y. Shiloh se ha ocupado del problema. Después, las excavaciones de Tel Masos, Giloh y Izbet Sartah han permitido ver un poco más claro en este asunto. Se piensa en una evolución, partiendo de una población seminómada. Pero esto no parece corresponder a los hechos, dado que se encuentra este tipo de casa fuera de lo que es Cisjordania. Por otro lado, parece cuerda la opinión de Finkelstein "Debemos concluir que la construcción hizo su entrada pasiva en la región  montañosa, y entonces, todavía en la edad de Fierro I, se extendió de aquí al valle de Beer-sheba, Negev, las partes altas, Filistea, la costa del norte y Transjordania..." .

Con todo, no se puede negar la abundancia de este tipo de casas en los lugares que van a ser poblados en el siglo XII en la montaña palestina. Las casas de cuatro cuartos que existen fuera del territorio que va a ser Israel y Judá, datan del Fierro I, antes de la cristalización de grupos étnicos en esta parte. Notablemente el número de las casas fuera del territorio perteneciente e Israel y Judá en el Fiero II, es mínimo. En este periodo, la distribución de este tipo de casas se reduce a la instalación israelita.

Estas casas tenían un cuarto en el fondo, después a la derecha del que entraba se encontraba un cuarto que tenía por el lado que se comunicaba con un atrio grande, una serie de columnas, que se supone, servían para sostener un cuarto. El patio, parece que estaba al aire libre. Se entiende que el cuarto del segundo piso, si había en algunas de estas casas, sería el mejor, donde se colocaría a los personajes más importantes de una familia. El atrio serviría para varios usos, estando entre éstos el poner aquí a los pocos o muchos animales que poseyera la familia.

Este tipo de cuarto se adaptaba a la manera de ser de los que lo empleaban. Los cuartos internos eran accesibles directamente del espacio central, sugiriendo que no había un status jerárquico entre los que usaban la casa. Así refleja este tipo de casa una sociedad igualitaria. En cambio, en una casa típica cananea-fenicia del mismo periodo, no se podía acceder directamente a algunos cuartos sino sólo pasando a través de otros cuartos, revelando así cierta jerarquía en el acceso. Este tipo de casa de cuatro cuartos  en su estructura permitía  privacía y  una regulación de las necesidades de sus empleadores y manifiesta sus valores e ideología.

Este tipo de casa apareció  en el Fierro I y poco a poco se impuso en las tierras que va a ocupar Israel y Judá, perfeccionándose hasta desaparecer al final del Fierro II. Así la casa de cuatro cuartos  dominó la arquitectura del Fierro II y resume la sociedad israelita.  El proceso de formación de esa casa tiene lugar al mismo tiempo que la etnogénesis de los israelitas.

6.- Tumbas durante el Fierro I

Hay un fenómeno que ha resultado de las excavaciones que se han tenido en la parte montañosa cisjordana: no hay sepulturas (Es decir, sepulturas edificadas ex professo para albergar a los muertos) en el Fierro I, en cambio sí las hay en otras regiones en el mismo tiempo y ,en esta misma región sí las hay en los periodos anteriores y posteriores . No paree que esto se pueda explicar por la representación de la realidad social, pues había riqueza también y medios para emplear otra sepulturas. Más bien parece que los que entonces habitaban esta parte tenían una ideología de simplicidad e igualdad. Esta ideología la trae el grupo que pretende haber vivido en esta época en esta parte: Israel. Esta ideología puede explicar facetas adicionales como la falta de decoración en la cerámica, la ausencia de cerámica importada y el repertorio limitado de la cerámica.

En el mundo que tenían enfrente estos habitantes, la sepultura tenía una gran importancia. Puede ser que estos israelitas o protoisraelitas hayan escogido responder a sus vecinos. La presencia igualitaria de esta sociedad  está presente ya en esta época y  se encuentra en las regiones que reflejan las tradiciones antiguas de Israel sobre el origen del  reinado y el primer rey de Israel. Estas regiones abarcaban Benjamín, Efraín y Manasés con su parte transjordana. La parte sur, lo que va a ser Judá, será el objetivo de David y su reino.

.- Un resumen de lo que aceptan los minimalistas está en BAR 31(2005) 16-17.

Mucha tinta se está gastando en estos momentos en este debate, que está unido a lo de la cronología de ladead de Fierro. Entre otros autores,  I. FINKELSTEIN, The Statigraphy and Chronology of Megiddo and Beth-Shan in the 12th-11th centuries B.C.E., TA 23(1996ª) 170-184; The Archaeology of the United Monarchy: an Alternative View, Levant 28(1996b) 177-1878; Bible Archaeology or Archaeology of Palestine in the Iron Age? A Rejoinder, Levant 30(1998) 167-174; Hazor and the North in the Iron Age: A Low Chronology Perspective, BASOR 314(1999) 55-70; Hazor XII-XI with an Addendum on Ben-Tor’s Dating of Hazor X-VII, TA 27(2000) 231-247 D. USSISHKIN, Jezraeel, Samaria and Megiddo: Royal Centres of Omri and Ahab, en EMERTON, J.A. ed. Congress Volume Cambridge 1995, SVT 66, Leiden 1997, 351-364; ERNST AXEL KNAUF, Jerusalem in the Late Bronze and early Iron Ages: a Proposal, TA 27(2000) 75-90.

.- F. LANGLAMET, David, fils de Jessé. Un édition prédeutéronomiste de l?historie de la sucesión, RB 89(1982)5-47;De “David, fils de Jessé” au ¨Livre de Jonathan”. Deux éditions divergentes de l’”ascensión de David” en 1 Sam 16-2 Sam 1?, RB 100(1993)321-357; “David-Jonathan-Saül” ou le “livre de Jonathan” 1 Sam 16,14-2 Sam 1,27*, RB 101(1994)326-354.

  Id, RB 100(1993) 328-329.

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